sábado, 25 de septiembre de 2010

Los amorosos










Los amorosos callan.


El amor es el silencio más fino,

el más tembloroso, el más insoportable.


Los amorosos buscan,


los amorosos son los que abandonan,


son los que cambian, los que olvidan.


Su corazón les dice que nunca han de encontrar,


no encuentran, buscan.


Los amorosos andan como locos


porque están solos, solos, solos,


entregándose, dándose a cada rato,


llorando porque no salvan al amor.


Les preocupa el amor. Los amorosos


viven al día, no pueden hacer más, no saben.


Siempre se están yendo,


siempre, hacia alguna parte.


Esperan,


no esperan nada, pero esperan.


Saben que nunca han de encontrar.


El amor es la prórroga perpetua,


siempre el paso siguiente, el otro, el otro.


Los amorosos son los insaciables,


los que siempre -¡que bueno!- han de estar solos.


Los amorosos son la hidra del cuento.


Tienen serpientes en lugar de brazos.


Las venas del cuello se les hinchan


también como serpientes para asfixiarlos.


Los amorosos no pueden dormir


porque si se duermen se los comen los gusanos.


En la oscuridad abren los ojos


y les cae en ellos el espanto.


Encuentran alacranes bajo la sábana


y su cama flota como sobre un lago.


Los amorosos son locos, sólo locos,


sin Dios y sin diablo.


Los amorosos salen de sus cuevas


temblorosos, hambrientos,


a cazar fantasmas.


Se ríen de las gentes que lo saben todo,


de las que aman a perpetuidad, verídicamente,


de las que creen en el amor


como una lámpara de inagotable aceite.


Los amorosos juegan a coger el agua,


a tatuar el humo, a no irse.


Juegan el largo, el triste juego del amor.


Nadie ha de resignarse.


Dicen que nadie ha de resignarse.


Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.


Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,


la muerte les fermenta detrás de los ojos,


y ellos caminan, lloran hasta la madrugada


en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.


Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,


a mujeres que duermen con la mano en el sexo,


complacidas,


a arroyos de agua tierna y a cocinas.


Los amorosos se ponen a cantar entre labios


una canción no aprendida,


y se van llorando, llorando,


la hermosa vida.






Jaime Sabines

7 años después y aún 1000 cosas bonitas

En 2003, no hubo video para esta canción y tan solo se limito a un escueto tour por algunas ciudades de europa, hoy nos encontramos, gracias a Vladimir, con en este video de una presentación en vivo, de aquellos dias. Una maravilla.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Pido permiso para nacer

 "Ahora pido permiso para nacer, ahora quiero que me dejen nacer. Y esto no quiere decir que vaya a morirme, al contrario, esto quiere decir que quiero vivirme y por eso pido permiso para nacer. Para vivir y volver a encontrarme con el mundo, con la plenitud de su vegetación y esa plenitud de la plenitud que es la mujer. Matilde, Matilde Urrutia ¿porqué me tardé tanto en reconocerte? entre la multitud..."

Germán Dehesa. 12/Ago/2010

Palabras sabias. Deseos concedidos. Y así Germán Dehesa, pidió permiso para nacer y no precisamente en esta vida,  a la que ya recorrió. El vacío que deja es grande. Es notable y triste no encontrarlo en la sección Ciudad del periódico Reforma, deja una gran ausencia en el programa de los capitanes con José ramón Fdz; extrañaremos su proverbial crítica congruente e histriónica con nuestro México y sus principales malabaristas. Los que le alguna vez le leímos, recordaremos con cierta sonrisa sus patochadas, y sus letras quedarán en nuestros corazones.

Ninguna persona que me conozca, podrá negar que desde hace muchos años, he sido un asiduo lector de su gaceta del Ángel, de sus libros y ocurrencias. De hecho en algunas ocasiones llegué a entablar comunicación con él por correo electrónico, cosa que fue motivo de mucha satisfacción y de alegría, por supuesto. Aún conservo estos correos de los que quiero rescatar su enorme sencillez y su gran amabilidad.

Entonces la historia de mis recuerdos podría ir atrás al año 2004 cuando Germán portó la antorcha olímpica,entre algunas otras personalidades, en las calles de la Ciudad de México como ritual previo de los juegos olimpicos de aquel año en Atenas y viajé al DF  para verlo,  aunque después me desvié un poquito, para aplicar ese viernes, su celebérrimo apotegma "hoy toca". También me viene a la mente cuando acudí con mi amigo Everest a la emocionante lectura de cuentos en el festival de la palabra en el centro Banamex.

Con cierta claridad, recuerdo haber visto su participación en diversos programas de televisión llámese canal40, canal once, en CNN, en televisa, tv azteca, como cuando fue comisionado para el rescate del bosque de chapultepec; e incluso cuando solía aparecer en los comerciales de Listerine. Y no digamos en los programas deportivos donde siempre demostró su amor por los pumas.

Su trayectoria siempre amplía fue reconocida. En 2008 recibió el premio cervantes, del Rey de España, por su aportación literaria, además de múltiples reconocimientos y distinciones. La ultima vez fue condecorado como ciudadano distinguido de la Ciudad de México en Agosto de 2010 y el 3 de septiembre, la UNAM le rendiría un homenaje al que también viaje para saludarle, pero un dia antes, ya se nos había adelantado.... se adelantó para poder vivirse y volverse a encontrar con el mundo y con la plenitud, no sin antes, haber pedido permiso para nacer.